El compromiso de proveer agua para tod@s

En septiembre, la Asamblea de las Naciones Unidas estará ratificando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que será la hoja de ruta sobre el desarrollo que guiara a los países alrededor del mundo para los próximos 15 años. Hasta la fecha, los ODS incluyen 17 objetivos, de los cuáles el 6to es sobre el agua: “Asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

¿Qué tiene que ver el agua con el desarrollo?

Para el desarrollo sostenible de nuestros países centroamericanos, es necesario asegurar el recurso hídrico para todos los usos, porque a diferencia de otros recursos naturales, el agua tiene una relación con todos los aspectos que afectan el desarrollo: la seguridad alimentaria, la salud y la reducción de la pobreza; además, el agua sostiene el crecimiento económico de la agricultura, la industria y la generación de energía. Brindar acceso a agua a la población es una de las principales medidas para mejorar los niveles de pobreza, por sus múltiples efectos en la salud y nutrición, entre otros.

¿Porqué una meta sobre agua en los ODS?

Es importante que el agua se refleje como una prioridad dentro de esta agenda para poder abordar la crisis mundial del agua. El apoyo a nivel de país para contar con un objetivo enteramente dedicado al agua en la agenda mencionada es esencial mientras las negociaciones estén en curso.

Además es importante hacer un abordaje más integrado de forma de superar las limitaciones de los ODM, al incluir aspectos como la calidad del recurso, la eficiencia en su uso y aspectos institucionales, entre otros. Así, se podrá contribuir de forma más efectiva al desarrollo y generar el marco habilitador a los países para emprender acciones en el tema.

¿Qué dicen los sectores sobre el objetivo propuesto?

Durante el 2013 y 2014, GWP reunió a alrededor de 1,200 participantes de 29 países para dar voz a las actores referente a la propuesta para el objetivo sobre el agua y las metas relacionadas dentro de la agenda de desarrollo post-2015. Las consultas reunieron voces de los sectores del medio ambiente, la agricultura, la planificación y la infraestructura, incluyendo representantes políticos, funcionarios de gobierno y delegados del sector privado y de la sociedad civil. En Centroamérica se organizaron consultas en Guatemala y Nicaragua.

Las consultas refuerzan enfáticamente que un Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) sobre el agua no es sólo necesario – es fundamental para el marco de desarrollo sostenible post-2015.

Así mismo, las consultas muestran un fuerte apoyo a metas integrales e interrelacionadas para promover enfoques integrados para la gestión del agua; y a una clara preferencia por flexibilidad en el establecimiento de metas nacionales, apoyadas por definiciones claras de
términos e indicadores.

Algunos de los principales retos (oportunidades) que se tendrán para cumplir con la meta incluyen la necesidad del fortalecimiento institucional y de capacidades técnicas, el fortalecimiento de los sistemas de generación de información y monitoreo, la necesidad de inversiones en infraestructura, entre otros.

¿A qué nos estaríamos comprometiendo con la aprobación del objetivo 6 sobre agua?

Las metas específicas sobre agua son:

  • Meta 6.1 Para el 2030, alcanzar acceso universal y equitativo de agua segura y asequible para todos.
  • Meta 6.2 Para el 2030, alcanzar acceso adecuado y equitativo de saneamiento e higiene para todos, y terminar la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y niñas y de aquellos en situaciones vulnerables.
  • Meta 6.3 Para el 2030, mejorar la calidad del agua a través de la reducción de la contaminación, la eliminación de los botadores a cielo abierto y minimizando la descarga de químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad la proporción de aguas residuales no tratadas, e incrementando el reciclaje y la reutilización segura en un X% a nivel global.
  • Meta 6.4 Para el 2030, incrementar sustancialmente la eficiencia en el uso del agua en todos los sectores, asegurando extracciones sostenibles y el suministro de agua dulce para enfrentar la escasez del agua y reducir sustancialmente el número de personas que sufren por la escasez hídrica.
  • Meta 6.5 Para el 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluyendo la cooperación transfronteriza según sea apropiado.
  • Meta 6.6 Para el 2020, proteger y restaurar los ecosistemas hídricos, incluyendo montañas, bosques, humedales, ríos, acuíferos y lagos.

Lea los comentarios de expertos sobre cada una de las metas en el espacio de discusión abajo.¿Qué opina usted? ¿Cómo podemos alcanzar estas metas? ¿Cómo podemos participar para que se logren? ¿Qué preguntas le haría a los expertos que han comentado?


 

Apuntes sobre la historia futura del agua que ya consumimos

Actualización de datos del Estado de la Región,  facilitará hallazgos sobre el tema agua, pesca y agricultura, con el fin de contribuir con políticas públicas.

Por Francisco Angulo Z.

Heredia, Costa Rica. Este artículo no se trata de química ni biología. Tampoco es una explicación del tiempo como lo hiciera Carl Sagan ni una explicación que podría dar Stephen Hawkins… Más bien, se trata de contarle a aquellos que no llegan a las cinco décadas de vida, -y refrescar la memoria de aquellos que las superan-, cómo ha venido evolucionando el consumo de agua potable en Centroamérica. Y atreverme a decir qué va a pasar.

La memoria de hace 50 años no es tan fresca. Tal y como se forma la corteza de un árbol, el recuerdo va escribiéndose uno tras otro, dándole forma a la historia.

Esta labor de formar y rememorar, la realiza el programa Estado de la Región que se a dedicado a desempolvar los datos de los últimos 50 años, para facilitar el hallazgo de hitos importantes en cuanto a la temática centroamericana, en temas sociales, demográficos, económicos, políticos y en este caso; ambientales.

El estudio “Estadísticas de Centroamérica 2014” del Estado de la Región (ERC) es una herramienta que expone los principales ejes del desarrollo humano sostenible, convertidos en cifras e interpretaciones, sin dejar de lado el espacio para el análisis y la deducción.

El volumen de datos nos da el panorama más amplio del cómo aprovechamos los recursos de la región, en nuestro caso el tema agua.

No es solo el agua que tomamos día a día millones de centroamericanos, sino aquella en mares, ríos, lagos y sus usos consumo y desde luego producción.

Un vistazo

Foto: somosguate.comSegún el informe Estado de la Región los últimos 50 años la población de Centroamérica aumentó en cerca de 30 millones de personas, pasó de 12,7 a 42,7 millones de 1960 al año 2010. Uno de cada tres habitantes de la región es guatemalteco.

Al día de hoy somos más de 43 millones, dejando los 35,93 millones en el año 2000 lo que representa un aumento de más del 21,5%. Para el año 2080 seremos más de 70 millones… en la misma región, utilizando los mismos recursos.

El panorama para Guatemala es diferente, ya que se estima que el 45% de los centroamericanos vivirán en ese país.

Esto trae consigo importantes cambios ambientales, económicos y sociales.  El paulatino cambio generará una mayor demanda de empleo, vivienda y servicios básicos, así como un aumento en el consumo de agua y alimentos, desechos y emisiones de gases a la atmósfera.

Todo esto en la misma región: más bocas que alimentar, misma área de cultivos compitiendo con bosques,  zonas industriales y el desarrollo urbano.

Los países con mayor extensión territorial y que hoy sufren problemas de distribución del recurso, como Nicaragua y Guatemala (GWP, 2014), tienen también el mayor compromiso de mejorar las condiciones socio ambientales. Y desde luego, la calidad de vida de los ciudadanos.

Pero esa mejoría en la calidad de vida es un proceso que según el Estado de la Región, en las últimas cinco décadas ha dado un giro positivo: la esperanza de vida promedio de los países de Centroamérica aumentó en 17,5 años. Pasó de 56,5 años en 1960 a 74 años en 2010. “Todos los países lograron alcanzar una esperanza de vida mayor a los 70 años. Sin embargo, persisten brechas a lo interno de la región: El Salvador, Honduras y Guatemala tienen actualmente la esperanza de vida que tenía Costa Rica hace treinta años. El promedio regional de esperanza de vida aumentó tres años en la última década, al pasar de 71,9 años en 2000 a 74,9 años en 2011.” E incluso al 2013 esta tendencia se mantuvo.

Pese a ello, el Índice de Desarrollo Humano de la región es el más bajo del mundo.

Nuestros recursos

Foto: eleconomista.netDatos de GWP, y numerosos estudios sobre recurso hídrico en la Región, evidencian el uso del agua para la agricultura y la actividad ganadera.

“Nicaragua es el país de Centroamérica con mayor participación del sector agrícola en la producción. En el 2011 el sector primario representó el 20,1% del Producto Interno Bruto y aunque ese año y el 2013 bajó tres puntos porcentuales, sigue siendo el mayor productor agrícola de la región” (PERC). Panamá y Costa Rica, poseen solo el 5% de la producción de este tipo.

Nicaragua, se enfrenta a una fuerte limitación en el acceso al recurso hídrico, cercana al 65% de disponibilidad para los usos de la población y al tener una alta producción agrícola la distribución es difícil.

Pero, por otra parte, la inversión en Saneamiento, ha venido a ayudar en el mejoramiento ambiental y la posibilidad de contar con agua superficial de mejor calidad.

Del mismo modo, las obras desarrolladas por el proyecto de Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá, ya han mostrado sus primeros resultados en ríos y la costa panameña. Esto permite mejorar las condiciones no solo de la ciudad sino de la costa canalera y el beneficio directo a las especies marinas del sector.

El ER, apunta que los tres países con mayor extensión territorial de Centroamérica: Guatemala, Honduras y Nicaragua, aumentaron la proporción de áreas marinas protegidas pero en los restantes países no se registran variaciones importantes.

El aprovechamiento del agua no solo está limitado al uso y consumo del agua superficial o subterránea. También a los beneficios agregados como servicios ambientales que van desde la belleza escénica vista en cataratas, lagos o nacientes en el bosque, hasta las actividades de producción acuícola.

En este sentido la extracción pesquera de nuestra región se concentra principalmente en dos países: Belice y Panamá.

El PERC señala que “para el 2011, año de la última medición disponible, ambos países concentraron el 65% de la captura total regional (675 mil toneladas). Belice registró 268 mil toneladas (40%), a pesar de registrar una baja en el último año ha mantenido un crecimiento exponencial durante la última década”

El  informe señala puntualmente que “Panamá registró 165 mil toneladas (25% del total), con una tendencia a la baja durante los últimos 10 años. La extracción pesquera del resto de países fluctuó entre el 6% y 9% del total regional. Respecto a la producción acuícola regional, entre el 2000 y 2011 pasó 35 a cerca de 120 mil toneladas, aumento en el que participaron todos los países”

Pese a contar con intentos de política pública de protección y conservación en las costas, la producción acuícola se ha incrementado durante la última década.

El agua que tomamos

Foto: Donaldo ChiquitoLa riqueza hídrica centroamericana es un tema cotidiano. La amenaza al recurso, las luchas por la conservación y las iniciativas para mejorar la distribución del recurso están presente en las principales manifestaciones sociales.

La distribución justa del agua para consumo humano, llevan consigo una serie de variables que se centran en el costo y capacidad de inversión y el desarrollo de políticas públicas, asignación de recursos para estas obras.

La cobertura de agua potable registrada es cercana al 64.6% del total de viviendas centroamericanas, teniendo los datos mayores al 99% en Costa Rica y la menor cobertura es del 85% en Nicaragua.

Los valores del saneamiento  entendido como la forma de recolección y tratamiento de aguas residuales mediante cualquier tecnología está cercano al 40.0%.

El tanque séptico y las fosas sanitarias, son las opciones de tratamiento más comunes. Sistemas avanzados como alcantarillado sanitario y tratamiento en plantas son más limitados, pero son inversiones que los Gobiernos de Centroamérica empiezan a empujar con fuerza.

Foto: Proyecto Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de PanamáLa experiencia nicaragüense al inaugurar la PTAR de Managua, el proyecto en Panamá y la entrada en operación de la gran planta son casos de éxito. En Costa Rica, avanza la construcción de la PTAR para las aguas de la capital, San José.

Según el ERC en materia de agua potable, entre el 2000 y 2012 pasó del 86% al 93% de la población centroamericana. Para el último año, esta proporción es mayor al promedio mundial (89%) y ligeramente menor al de los países de América Latina y el Caribe (95%).

“Belice tiene un acceso al agua potable mayor al 97%; en Guatemala y Panamá es similar al promedio regional, con 94% cada uno y es más baja en El Salvador y Honduras, cercana al 90%” apunta el Estado de la Región.

Dentro del análisis que realiza el equipo del Estado de la región existen llamadas de atención que permiten ampliar el horizonte del estudio.

“Los mayores problemas nutricionales son los que tienen las mejores condiciones de acceso a tierra con potencial agrícola, y viceversa”. En 2011 Costa Rica fue el país con menor disponibilidad de tierra cultivable por persona, 0,05 hectáreas; mientras que el resto de países fluctúo entre las 0,10 y 0,32 hectáreas respectivamente. Por su parte, Belice es el país con menor porcentaje del territorio ocupado por tierras agrícolas, 6,9%; en el resto de países varió entre 22,8% y 73,9%” reza el informe.

“Ambos países poseen los mayores porcentajes de acceso a alimentos y agua potable en la región. En contraste, Nicaragua es el país con mayor disponibilidad de tierra cultivable por persona y con la mayor cantidad de tierras agrícolas en la región (5,1 millones de hectáreas) poco menos de la mitad de su área terrestre (42,8%)” agrega.

El compendio estadístico no es una tabla de soluciones, como el manual de un electrodoméstico. Es la referencia científica para que los ciudadanos tengamos el poder de apoyar, decidir y actuar en defensa de nuestros recursos.